Tú conoces mis caminos
Viernes, 14 de Julio de 2006Hoy comparto una canción nacida de un ratito de oración …
Cuando me sitúo ante la Palabra, a veces me encuentro con frases, ideas, que resuenan en mí de una manera muy especial. Puedo equivocarme y estar interpretando algo que no es de Dios, pero también es posible, y prefiero creerlo así, que si esas palabras, esas ideas, están resonando en mi interior con esa fuerza tan especial, es porque se están encontrando con algo que ya hay en mi, en lo más íntimo, a veces en lo más escondido; se están encontrando con la parte que de Dios hay en mí, con mi esencia, y es así cómo llego a descubrirlo y cómo me llama a tenerlo presente, como certeza, en mi vida.
Hace semanas, nos encontrábamos en las lecturas del día, con parte de un salmo muy largo, el salmo 118, resonaron en mi con fuerza dos de los versículos:
y nada los hace tropezar”
(Sal 118, 165)
y tú tienes presentes mis caminos”
(Sal 118, 168)
La vida a la que Dios nos llama no está fundamentada en leyes, decretos y sacrificios; el evangelio, la buena noticia de Jesús, nos ayuda a entender este lenguaje presente en el antiguo testamento …
Amar las leyes de Dios, guardar sus decretos …, a la luz del evangelio, creo que podemos decir, sin equivocarnos, que es lo mismo que vivir desde Dios, vivir desde lo que en esencia, cada uno de nosotros, somos, vivir buscando ser completos, vivir intentando “ser uno mismo” con autenticidad.
Señor, Tú conoces mis caminos, ayúdame a despojarme de todo lo que me impide ser yo, ayúdame a desprenderme de todo lo que me impide ser lo que en esencia soy … Estoy convencido de que yendo contigo, viviendo desde lo que, con autenticidad, soy, seré plenamente feliz y brotará mucha paz en mi vida.
